Moneda de Egipto: libras, efectivo y baksheesh

Egipto usa la libra egipcia, y el efectivo sigue siendo lo habitual para la mayoría de compras. Qué llevar, precios y cómo funcionan las propinas.

4 min de lecturaInformación comprobada el 25 de septiembre de 2026

Respuesta breve

Egipto usa la libra egipcia, escrita EGP y mostrada con el símbolo de la libra o en árabe como جنيه. Se divide en 100 piastras. Las tarjetas se aceptan en hoteles, restaurantes grandes y supermercados, pero necesitas efectivo para taxis, mercados, propinas y cafeterías pequeñas.

Egipto es un país de efectivo bajo una superficie moderna. Un hotel de cinco estrellas en El Cairo acepta tu tarjeta sin pestañear, y ese mismo hotel tendrá un conductor fuera que quiere billetes. Casi todos los problemas con el dinero que puede tener un visitante vienen de esa brecha, pero es fácil preverlo.

La libra, y lo que ha pasado con ella

La libra egipcia se divide en 100 piastras, aunque las monedas de piastra han desaparecido casi por completo y los precios se dan en libras. El billete más grande es de 200 libras, que es solo unos pocos dólares; por eso una cartera en Egipto parece gruesa y los precios llevan números altos que en realidad son pequeñas cantidades.

La libra ha sufrido varias devaluaciones en los últimos años, y el tipo de cambio ha cambiado mucho. Eso importa al visitante en un punto concreto: no planifiques tu presupuesto en libras con meses de antelación y pienses que será igual. Convierte el dinero sobre la marcha.

También significa que los precios en una guía antigua pueden estar muy desfasados. Cualquier cifra de más de un año tómala como orientación, no como valor fijo.

Lo que cuestan las cosas

Egipto no es caro para un visitante, y los gastos cotidianos son muy bajos.

Un té, un café o una botella de agua, algo de comida en un puesto: pocos billetes cada uno. Una comida en un restaurante local: un puñado de libras. Comer en el restaurante de un hotel: cuesta varias veces más, con comida parecida. Un taxi en El Cairo: barato comparado con Europa, y siempre a negociar. Entradas a los principales monumentos: suelen ser el gasto más alto del día y llevan un precio especial para turistas.

Hay dos hábitos en los precios que conviene conocer. El primero, que monumentos, hoteles y cruceros por el Nilo suelen dar precios en dólares, para protegerse de los cambios de moneda, lo que te sale un poco más caro. El segundo, que en los mercados el precio inicial para el visitante es solo el comienzo: lo normal es regatear.

Cómo hacer la conversión mental

El widget de abajo usa el tipo de cambio de referencia de un día. Tu banco te dará algo peor.

Como los números son grandes, el truco útil no es una libra sino cien. Aprende lo que equivalen cien libras, si es un café o una comida, y verás que hacer las cuentas cuando compras te sale fácil.

Efectivo, tarjetas y cajeros

Las tarjetas funcionan en hoteles, grandes restaurantes, supermercados y tiendas grandes. No sirven para taxis, puestos de mercado, propinas, personal del baño ni cafeterías pequeñas. Y esas son la mayoría de las compras del día.

Así que la fórmula es simple: lleva siempre efectivo en billetes pequeños, y usa la tarjeta solo para gastos grandes. Saca dinero en un cajero dentro de un banco, rechaza la opción de que te convierta el importe a tu moneda y saca una cantidad razonable de golpe, ya que la comisión se cobra por operación.

Baksheesh, y por qué no es una molestia

En Egipto a la propina se le llama baksheesh, y se parece más a un pequeño pago por un servicio que a una recompensa por hacerlo bien. Alguien abre una puerta, vigila tu coche, lleva un equipaje, te señala la dirección: pasan unos billetes, y no es tanto agradecimiento como costumbre.

Tómalo como una partida más del presupuesto, no como algo impuesto. Lleva un bolsillo con billetes y monedas pequeños, decide antes lo que te parece bien dar por cada servicio, y así todo es más sencillo. En restaurantes lo habitual es el diez por ciento, y también está bien dejar algo para el guía o el conductor al acabar el día.

Un apunte sobre pagar con tarjeta en Egipto

A veces, los datáfonos en Egipto muestran en árabe una pregunta que define dónde se hará el cambio de divisa, y la decisión importa más de lo que parece.

Si la máquina ofrece cobrarte en tu propia moneda, recházalo. Ese servicio, llamado conversión dinámica de moneda, aplica un tipo de cambio fijado por el terminal y no por tu banco, y la comisión puede variar mucho. Si pagas en libras egipcias, la conversión la hace tu banco, que casi siempre es más conveniente.

Un truco más en tiendas pequeñas: el datáfono depende del teléfono o los datos, y si hay poca señal la transacción puede fallar o quedarse colgada. Si la tienda está concurrida y hay problemas con el terminal, paga en efectivo, será más rápido y no cuesta más.

Dos problemas con el dinero que conviene evitar

El primero es llegar sin moneda local. En los aeropuertos egipcios hay cajeros y oficinas de cambio, ambos funcionan, pero una cola al llegar tras un vuelo largo no es buen momento para descubrir que tu tarjeta está bloqueada por seguridad. Llevar algo de divisa extranjera en el bolsillo soluciona la primera hora.

El segundo es asumir que el precio escrito es siempre el precio real. En hoteles, museos y todo lo que tiene tarifas impresas, sí lo es. Para taxis, guías y mercados, el importe escrito es el punto de partida: negociar el precio antes de usar el servicio es todo lo que hay que hacer. Así es educado. Si lo haces después, es discusión.

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