Sudáfrica permite dos tipos de entrada, y el que te corresponde depende de tu pasaporte. Si tienes pasaporte de un país exento de visado, como Reino Unido, la mayoría de la Unión Europea, Estados Unidos, Canadá, Australia, Nueva Zelanda o Japón, puedes entrar sin visado hasta 90 días solo con el pasaporte válido, billete de regreso y una dirección. Si no es así, necesitas visado, y esto cada vez más se gestiona a través de una autorización electrónica que se solicita antes de viajar.
Las normas más problemáticas son tres: la validez mínima del pasaporte, los documentos que necesitan los menores, y si te exigirán el certificado de fiebre amarilla dependiendo de dónde vengas.
El pasaporte y la autorización electrónica
El pasaporte debe ser válido al menos un mes desde la fecha de llegada, una exigencia menos estricta que los seis meses de otros países de la región. Además, debe tener un par de páginas libres para el sello. Comprueba también las normas de los países a los que vayas después de Sudáfrica, porque suponer que todos los países de África exigen seis meses es tan erróneo como suponer que ninguno lo hace.
Para las nacionalidades que sí requieren visado, Sudáfrica ha ido instaurando la autorización electrónica, gestionada por el Department of Home Affairs. Comenzó en septiembre de 2025, abierto primero a algunos países, y se ha ido ampliando, así que conviene mirar la información oficial sobre tu nacionalidad y no guiarse por blogs, incluido este. Solicita con antelación: los plazos varían y el sistema se ha actualizado varias veces en poco tiempo.
Viajar con menores
Este es el requisito que más veces detiene a familias en el embarque, así que conviene leerlo despacio. A menores que viajan a Sudáfrica pueden pedirles el certificado íntegro de nacimiento, es decir, el documento que recoge ambos progenitores, y si el menor viaja solo con uno de ellos o con un adulto que no sea padre, pueden pedir también una carta de consentimiento del progenitor o progenitores ausentes, más copia de su pasaporte.
Las normas se han modificado más de una vez, por lo que conviene asegurarte de la situación actual antes de viajar, pero la práctica es clara: lleva los documentos originales y no solo fotos; lleva el certificado íntegro de todos los menores; y si viajas con el hijo de otra persona, ocupaos del papeleo con antelación. No es un trámite que pueda solventarse en el aeropuerto, y hay familias denegadas por faltarles un papel que se pide en minutos pero se expide en semanas.
Salud, billetes de regreso y lo que pueden pedirte
El certificado de fiebre amarilla es obligatorio si llegas de un país donde existe esta enfermedad, algo relevante para quien combine Sudáfrica con destinos en África Occidental o Central. La vacuna tarda diez días en ser válida tras la administración, así que planéala junto al resto de vacunas del viaje.
En el control te pueden pedir el billete de regreso o continuación, la dirección para la primera noche y prueba de fondos suficientes. Tenlo todo preparado: la reserva en el móvil, la dirección del hotel también anotada y un itinerario aproximado, en especial si llegas solo con billete de ida y sales por otra ciudad.
En la frontera y lo que conviene saber
La llegada a OR Tambo o al Aeropuerto Internacional de Ciudad del Cabo consiste en una cola, el control del pasaporte y un sello. Lo imprevisible es el tiempo de espera: una hora es normal en un día con mucho tráfico, dos tampoco es raro. Ten la dirección de la primera noche a mano, el billete de regreso accesible incluso sin conexión de datos, y el pasaporte siempre en la mano y no en la maleta facturada.
Dos hábitos facilitan el trámite. Rellena cualquier formulario que te den antes de llegar al mostrador y guárdalo con el pasaporte, no doblado en un bolsillo. Y desconfía de quien proponga ayudarte a cambio de dinero para evitar colas: los porteadores y conductores informales son habituales, pero nadie oficial cobra por ahorrarte la espera, y el personal uniformado no pide pago alguno.
Sudáfrica toma datos biométricos a los extranjeros en sus aeropuertos principales, así que además del sello tendrás que pasar el dedo por el escáner; el trámite es rápido. Ten presente la fecha marcada en el sello de entrada, que indica el día límite de salida; esa fecha, y no la duración señalada en internet, es la que cuenta. Si planeas salir y volver a entrar, comprueba si tu visado o permiso de entrada lo permite: un visado de entrada única no da ese derecho, y la diferencia se descubre en la frontera del país vecino y no en casa.
Prórrogas y sobrepasar la estancia
Si quieres quedarte más de lo permitido, las prórrogas se gestionan dentro del país por el Department of Home Affairs y hay que pedirlas antes de que acabe tu periodo autorizado. Sobrepasar el tiempo se toma en serio: puede acarrear vetos de uno o varios años para volver a entrar. Para evitar problemas, revisa los sellos que te pusieron al llegar y cuenta bien los días.
La entrada a Sudáfrica es sencilla para la mayoría de visitantes y más compleja para unos pocos, y los casos complicados son previsibles: nacionalidades con visado, familias con menores y quienes lleguen desde países de fiebre amarilla. Resuelve todo eso antes de reservar el vuelo y en la frontera solo te quedará la cola y el sello.