Luxor Egipto: los templos, las tumbas y el día que cabe en ellos

Cómo funciona Luxor Egipto: los templos de la orilla este, las tumbas de la orilla oeste, el ferry y el puente, el globo, el calor y los trenes a El Cairo y

8 min de lecturaInformación comprobada el 26 de septiembre de 2026

Respuesta breve

Luxor se encuentra en la orilla este del Nilo, a 670 kilómetros al sur de El Cairo y 220 kilómetros al norte de Asuán, y fue Tebas, la capital del Alto Egipto en el Imperio Nuevo. Karnak y el Templo de Luxor están dentro de la ciudad moderna en la orilla este, el Valle de los Reyes junto con los Valles de las Reinas y los Nobles se localizan en la orilla occidental, y ambas orillas conectan por un puente inaugurado en 1998, un ferry local frente al Templo de Luxor y lanchas que cruzan durante todo el día. En verano, las temperaturas superan los 40 grados, así que el día de visita empieza al amanecer.

Luxor es la antigua ciudad de Tebas, y no es un museo con ciudad: es una ciudad activa con unos 285.000 habitantes donde se alzan los monumentos de una antigua capital. Karnak y el Templo de Luxor están integrados entre las calles de la orilla este. Al otro lado del río, las colinas del desierto guardan las tumbas de los reyes y reinas, los templos funerarios y el pueblo de los obreros que los construyeron. Casi todo el mundo cruza el Nilo nada más llegar, porque la visita se divide en dos y ninguna mitad es prescindible.

Hay dos factores que condicionan el viaje más que ningún otro. El primero es el calor: de mayo a septiembre las temperaturas superan los 40 grados, así que las visitas se dividen entre el amanecer y la tarde. El segundo es el río, porque las dos orillas están lo bastante cerca para verse, pero lo bastante lejos como para que cruzar sea una decisión que tomarás varias veces cada día.

Tebas, la ciudad de las cien puertas

El nombre egipcio era Waset, que los griegos pronunciarían Thebai, y fue la capital del Alto Egipto y el centro religioso del país en el Imperio Nuevo. Era la ciudad de Amón, que pasó a ser Amón-Ra cuando Tebas creció, y cuyo templo de Karnak fue el principal de Egipto hasta finales de la Antigüedad. El propio Karnak guarda el nombre antiguo ipt-swt, del que los griegos hicieron Tebas.

La ciudad tenía sus propios dioses, festividades y una procesión anual en la que llevaban la estatua de Amón por el río de Karnak al Templo de Luxor. Por eso los dos templos están unidos por una avenida recta de esfinges de 2,7 kilómetros. El Templo de Luxor se construyó hacia 1400 a.C., ipet resyt en egipcio, el santuario del sur, y estaba dedicado no a un dios, sino a renovar el poder real. Amenofis III levantó el núcleo, Tutankamón y Ramsés II añadieron el resto, y se cuenta que Alejandro Magno fue coronado allí. Dos obeliscos flanqueaban la entrada; el occidental está en París desde el siglo XIX.

Lo que ocurrió después a lo largo de los siglos hace que Luxor se viva diferente a otros yacimientos. El templo quedó enterrado bajo una colina de escombros y casas, con una mezquita sobre las columnas, y no se excavó hasta 1884 en adelante. Esa mezquita, Abu Haggag, sigue activa y sigue sobre las columnas antiguas, lo que suma más de 3.400 años de culto continuo en el mismo lugar. Toda el área, la antigua Tebas y su necrópolis, es Patrimonio Mundial de la UNESCO desde 1979.

Cuándo ir

Luxor es de las ciudades más secas y soleadas del mundo, y tiene el récord egipcio de diferencia entre día y noche: unos 16 grados del mediodía a la madrugada, así que a veces en enero hace falta chaqueta aunque haya hecho calor por la tarde. Llueve unos 8 milímetros al año y no todos los años, y la humedad ronda el 40 %.

Lo práctico no es dividir entre verano e invierno, sino entre primeras y últimas horas. De octubre a abril la máxima ronda los 22,8 grados en enero y llega hasta 35 en abril, y todo el día al aire libre es llevadero. De mayo a septiembre sube hasta 41,4 en julio, el récord es 50, y solo tiene sentido entrar a la apertura, pasar el mediodía a la sombra, y volver a los templos en las dos últimas horas de luz. Las noches de invierno bajan a unos 7 grados en enero.

La orilla este

La razón principal de venir a Luxor es Karnak, y cuesta abarcarlo de una sola visita. Es un complejo amurallado de templos, no un solo edificio, ampliado y rehecho durante dos mil años, y solo la sala hipóstila tiene 134 columnas alineadas. Calcula dos o tres horas, y la luz de la tarde en la sala es más útil que la del mediodía.

El Templo de Luxor es más pequeño, con un fin distinto y más bonito de noche. Ocupa el centro de la ciudad, a pocos minutos de la estación y del paseo del río, y su pilón, columnata y las enormes estatuas sedentes de Ramsés II se iluminan al anochecer. La avenida de esfinges que antes la unía entera con Karnak ha sido desenterrada de los sedimentos y viviendas que la cubrían, y ahora es un paseo real entre ambos templos.

La orilla oeste

La orilla oeste es más necrópolis y paisaje que conjunto de edificios. El Valle de los Reyes alberga las tumbas reales, el de las Reinas guarda las tumbas de reinas y príncipes, y los pueblos y terrazas a su alrededor conservan Deir el-Medina, donde vivían los obreros de las tumbas, las Tumbas de los Nobles, Medinet Habu y el Ramesseum. Sobre los campos, en las rocas, está Deir el-Bahari, el templo en terrazas de Hatshepsut, y en el llano los dos Colosos de Memnón junto a la carretera.

Y es un yacimiento aún abierto. En febrero de 2025, un equipo egipcio y británico identificó la tumba de Tutmosis II en un punto al oeste del Valle de los Reyes, la primera tumba real hallada desde la de Tutankamón en 1922, y en 2021 se anunció el hallazgo de una ciudad de 3.400 años de antigüedad, la mayor ciudad egipcia excavada hasta la fecha, cerca de Luxor.

La recomendación es empezar la visita al abrir las taquillas. Las tumbas están excavadas en la roca y el terreno entre ellas es ya caluroso a las diez de la mañana, así que la primera hora vale como dos del mediodía. Las entradas se compran en los propios yacimientos, no en la ciudad, y para la cámara puede exigir entrada aparte.

Llegar y cruzar

El Aeropuerto Internacional de Luxor recibe vuelos nacionales desde El Cairo y chárters de Europa, y el trayecto hasta la ciudad es corto para los estándares de Egipto. En tren, la estación está a 400 metros del Templo de Luxor, en una línea que va hacia el norte a El Cairo y hacia el sur a Asuán con varios servicios diarios, incluido uno matutino y otro nocturno; el tren de El Cairo es lo habitual para quienes no vuelan. Los cruceros amarran en el malecón, de donde sale el tráfico fluvial de la ciudad.

Cruzar el Nilo es una decisión diaria. El ferry local, a veces llamado National Ferry, parte del embarcadero frente al Templo de Luxor y es una opción práctica. Las lanchas hacen el mismo viaje durante todo el día, pagando más y cuando tú quieras. Un puente inaugurado en 1998 a unos kilómetros aguas arriba soporta el tráfico rodado, por donde cruzan taxis, coches de hotel y los traslados del globo. En la orilla este las calesas, taxis y algo de paseo cubren todas las necesidades del visitante.

Conexión durante el viaje

Luxor es donde el móvil deja de ser comodidad y pasa a ser parte del itinerario. Entradas online, horarios de ferry, el traslado que reservas desde la orilla oeste tras la puesta de sol y el restaurante al que te diriges en el mapa: todas estas cosas requieren estar conectado, y especialmente se nota en la orilla oeste.

La elección es la misma que en cualquier parte de Egipto. Una SIM local pide pasaporte y un mostrador, normalmente en el centro y no junto al río. El roaming funciona si tu bono no es caro, pero puede costar más. Instalar una eSIM de viaje antes de volar es la opción más simple de las tres, y así nada más llegar a Luxor miras el río y no tienes que buscar una tienda.

Dónde dormir y qué comer

La orilla este es la base práctica: hoteles de todas las categorías, restaurantes, los dos templos a pie y la estación al final de la calle. La ribera y las calles adyacentes son el lugar donde sale la gente por la noche. La orilla oeste es la otra opción, y para quien lo busca quizá lo merezca: casas de huéspedes con jardín, vistas a los templos desde el agua y una ventaja de veinte minutos sobre todos los que duermen en la ciudad cuando abren las puertas.

La comida en Luxor es la típica del Alto Egipto: carne a la brasa y pichón, arroz y verduras, pan de horno de barro, y té de hibisco caliente o frío. El alcohol solo lo sirven los hoteles y algunos restaurantes con licencia, no es habitual en otros sitios.

Excursiones

El propio Nilo es la escapada clásica desde Luxor. Los cruceros navegan entre Luxor y Asuán, haciendo escala en Edfu y Kom Ombo, y el tren cubre ese trayecto en pocas horas con coche de primera clase y buen precio respecto a Europa. Asuán está a 220 kilómetros al sur, donde el Nilo es más ancho, hay pueblos nubios y, más allá, los templos de Abu Simbel. Al norte, la línea hacia El Cairo pasa por Qena, que es el enlace para los templos de Dendera.

Un aviso de la Foreign, Commonwealth and Development Office: comprueba qué cubre tu seguro de viaje antes de salir y ten en cuenta que los vuelos en globo suelen quedar fuera de las pólizas estándar.

Luxor compensa más con una visita lenta de lo que suele pensarse. Dos mañanas en la orilla oeste, una tarde entre los templos, una noche en el Templo de Luxor y una larga comida en medio de un día caluroso te darán mucho más que una lista apurada de monumentos.

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